Uno piensa que porque nace en un país indeterminado, automaticamente entiende que significa SER de ese lugar. Entender la gente, la sangre, la música, la comida. ¿Pero qué sucede cuando esa persona sale de ese ambiente en una edad formativa? Eso es lo que me ocurre a mi. Al salir de Cuba a los diez años pienso que perdí esa parte de la clase educativa social que te enseña la “cubanidad,” osea el comportamiento de una persona inherentemente cubana. Si, me gusta la música, me encanta la comida. ¿Pero, eso me hace cubano? Una persona puede ser de México, y le puede gustar todo lo mismo que a mi, pero en su definición, no se considera cubano, sino orrgulloso/a de ser mexicano. La lista de lo que se, es muy pequeña en comparación a lo que no se. Extraño el acento, la gente, los olores. Lo deficil de entender en este caso es que muchas veces no me veo en otras personas cubanas. No hablo como ellos, no hago chistes como ellos, pero me gustaría. Muchas veces me encuentro buscando en el internet cosas desconocidas aún para mi. Cosas como peliculas que pueden mostrar la belleza de mi país. ¿ Será que esa es la respuesta? Mi país.